CAPITULO 1 - `` Aquella vez que me interesó una charla...´´
Hubo una vez que me atrajo el tema de una charla. `` Who you find attractive is based on how attractive you are´´.
Todo muy científico y matemático. Todo muy biología evolutiva, un tema que ya desde adolescente me interesaba.
El ponente era supuestamente un economista de no se qué universidad famosa de los Estados Unidos, la típica que siempre acompaña el título de cualquier post de facebook que se quiera pseudocientificar (valga la expresión que me acabo de inventar) y con la intención de dar la impresión de veracidad.
Nada mas empezar, el señor economista, como toda la gente que juega tanto con los números, que se ha metido tan de lleno en el hábitat natural matemático como si fuera una cámara filmográfica del National Geografic convertida en mismísimo arbusto y así captar la esencia de las especies de la zona, que empiezan a visualizar aspectos tan abstractos y transcendentales como el amor en forma de fórmulas matemáticas y teorías manipulativas.
El experimento que efectuaron para tratar de probar un punto de lo mas material y poco adecuado a la realidad consistía básicamente (atentos a la magnitud de la burrada) en puntuar 10 individuos del 1 al 10 basado en su atractivo (supongo que utilizaron el número áureo o algún otro parámetro) y darles a elegir entre otro grupo de 10 personas cuya nota solo conocían los científicos y que ocultaron al primer grupo. Según el estudio, elegías a uno u otro según tu propia nota, según quien creías tú que estaba a tu alcance, que coloquialmente hablando ``se encontraba dentro de tu liga´´ y al que (esto no lo dijeron los científicos por quedar muy poco profesional, pero estoy segura que lo sabemos todos ya) considerarías que no te daría ``calabazas´´ pues no podría aspirar a alguien mejor que tu.
Bueno, aquí intentaban probar dos puntos: Uno, que los genes juegan un papel importante ( a mi parecer no crucial) a la hora de elegir pareja, y a la vez también estaban intentando demostrar la parte social/ psicológica que determina o explica nuestras elecciones románticas.
Lo primero lo podría hasta aceptar, es un hecho biológico, por eso hay quien les atraen rubios y habrá quien les atraiga sólo morenos o como aquel youtuber famoso de rasgos extremadamente caucásicos (por llamarlo de algún modo que nos comprenda todo el mundo) que admitió que en toda su vida de madurez sexual solo había sentido interés y solo había salido con personas de color.
Lo segundo va rozando ya la condición autista a lo Seldon Cooper, calculando los detalles al milímetro de a quién le podrías tirar los tejos y a quién no y encima salir airoso de todo el bombo.
La verdad, no os voy a mentir. Vivimos en una sociedad capitalista, material, interesada y muy egocéntrica. Y encima con la invención de las redes sociales (invención más capitalista imposible) la cosa se ha agravado preocupadamente... en serio... da mucho miedo.
Los hombres quieren fardar de conquista (y harían cualquier cosa que el gran ojo de Gran Hermano les venda para hacerlo) y las mujeres (sobre todo con la lacra de malas influencias desde que la de todo menos familia Kardashian y nefastos derivados subieron a la categoría de fama más seguida y buscada) están cada vez mas ensimismadas cultivando sólo y dándole importancia a algo tan insustancial como es su cuerpo material para conquistar. Esto solo mencionando al sexo femenino y masculino heterosexual, mi zona de juego, se que hay mas tipos pero no me siento autorizada a hablar pues dado que no lo experimento en carne propia, no sé si sería muy legítimo. Y lo peor es que te lo van a vender como ciencia antropológica o biológica y nos van a comparar con otras entidades vivientes como algunas variedades de monos u otros animales. El ser humano...un ser nacido para la reflexión, para precisamente no rendirnos a nuestra condición animal, pintado como lo opuesto.
El caso, que me marcho por las ramas como siempre, que me estuve a punto de tragar un vídeo de quince minutos superficiales, llenos de datos que quedarían bien en un libro de información muy genérica y de métodos deductivos, pero la realidad, dista mucho.
Quite el vídeo y le di a report cuando soltó una joyita propia de una calculadora más que de un ser humano. Prácticamente reducía las relaciones humanas a levantarme por las mañanas y pensar (cito palabras del gran ponente): `` miro a mi pareja y bueno, esto es a lo que puedo aspirar, me contento´´.
y me apuesto mi ordenador a que después iba a soltar la típica quimera que se ha ido extendiendo los último años de que nos creamos lo que queramos creernos y se hará realidad. En fin...
Manipulación, narcisismo, ego. Ego, EGO, EGO EGO...Solo escucho ego y más ego y se me cae el alma a los pies.
Y entonces fue cuando pasó... Fue entonces cuando algo me golpeó y recordé.
Recordé cuando me enamoré.
Todo muy científico y matemático. Todo muy biología evolutiva, un tema que ya desde adolescente me interesaba.
El ponente era supuestamente un economista de no se qué universidad famosa de los Estados Unidos, la típica que siempre acompaña el título de cualquier post de facebook que se quiera pseudocientificar (valga la expresión que me acabo de inventar) y con la intención de dar la impresión de veracidad.
Nada mas empezar, el señor economista, como toda la gente que juega tanto con los números, que se ha metido tan de lleno en el hábitat natural matemático como si fuera una cámara filmográfica del National Geografic convertida en mismísimo arbusto y así captar la esencia de las especies de la zona, que empiezan a visualizar aspectos tan abstractos y transcendentales como el amor en forma de fórmulas matemáticas y teorías manipulativas.
El experimento que efectuaron para tratar de probar un punto de lo mas material y poco adecuado a la realidad consistía básicamente (atentos a la magnitud de la burrada) en puntuar 10 individuos del 1 al 10 basado en su atractivo (supongo que utilizaron el número áureo o algún otro parámetro) y darles a elegir entre otro grupo de 10 personas cuya nota solo conocían los científicos y que ocultaron al primer grupo. Según el estudio, elegías a uno u otro según tu propia nota, según quien creías tú que estaba a tu alcance, que coloquialmente hablando ``se encontraba dentro de tu liga´´ y al que (esto no lo dijeron los científicos por quedar muy poco profesional, pero estoy segura que lo sabemos todos ya) considerarías que no te daría ``calabazas´´ pues no podría aspirar a alguien mejor que tu.
Bueno, aquí intentaban probar dos puntos: Uno, que los genes juegan un papel importante ( a mi parecer no crucial) a la hora de elegir pareja, y a la vez también estaban intentando demostrar la parte social/ psicológica que determina o explica nuestras elecciones románticas.
Lo primero lo podría hasta aceptar, es un hecho biológico, por eso hay quien les atraen rubios y habrá quien les atraiga sólo morenos o como aquel youtuber famoso de rasgos extremadamente caucásicos (por llamarlo de algún modo que nos comprenda todo el mundo) que admitió que en toda su vida de madurez sexual solo había sentido interés y solo había salido con personas de color.
Lo segundo va rozando ya la condición autista a lo Seldon Cooper, calculando los detalles al milímetro de a quién le podrías tirar los tejos y a quién no y encima salir airoso de todo el bombo.
La verdad, no os voy a mentir. Vivimos en una sociedad capitalista, material, interesada y muy egocéntrica. Y encima con la invención de las redes sociales (invención más capitalista imposible) la cosa se ha agravado preocupadamente... en serio... da mucho miedo.
Los hombres quieren fardar de conquista (y harían cualquier cosa que el gran ojo de Gran Hermano les venda para hacerlo) y las mujeres (sobre todo con la lacra de malas influencias desde que la de todo menos familia Kardashian y nefastos derivados subieron a la categoría de fama más seguida y buscada) están cada vez mas ensimismadas cultivando sólo y dándole importancia a algo tan insustancial como es su cuerpo material para conquistar. Esto solo mencionando al sexo femenino y masculino heterosexual, mi zona de juego, se que hay mas tipos pero no me siento autorizada a hablar pues dado que no lo experimento en carne propia, no sé si sería muy legítimo. Y lo peor es que te lo van a vender como ciencia antropológica o biológica y nos van a comparar con otras entidades vivientes como algunas variedades de monos u otros animales. El ser humano...un ser nacido para la reflexión, para precisamente no rendirnos a nuestra condición animal, pintado como lo opuesto.
El caso, que me marcho por las ramas como siempre, que me estuve a punto de tragar un vídeo de quince minutos superficiales, llenos de datos que quedarían bien en un libro de información muy genérica y de métodos deductivos, pero la realidad, dista mucho.
Quite el vídeo y le di a report cuando soltó una joyita propia de una calculadora más que de un ser humano. Prácticamente reducía las relaciones humanas a levantarme por las mañanas y pensar (cito palabras del gran ponente): `` miro a mi pareja y bueno, esto es a lo que puedo aspirar, me contento´´.
y me apuesto mi ordenador a que después iba a soltar la típica quimera que se ha ido extendiendo los último años de que nos creamos lo que queramos creernos y se hará realidad. En fin...
Manipulación, narcisismo, ego. Ego, EGO, EGO EGO...Solo escucho ego y más ego y se me cae el alma a los pies.
Y entonces fue cuando pasó... Fue entonces cuando algo me golpeó y recordé.
Recordé cuando me enamoré.
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